Otra noche más en brazos de un desconocido, rozándome la piel sin sentimiento ninguno. El placer como extasis que dura unos segundos. Buscándote,buscándome en un corazón vacío.
¿Con cuántos habré estado y tan poco habré sido?
Que ironía; la vida. Parece ser que la infidelidad no es más doloroso que ser infiel a uno mismo.